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SER Y TRASCENDER: de Sax para el mundo.

El nombre “La Maldita Vecindad y Los Hijos del 5° Patio” es sinónimo de herencia musical, un nombre que formo parte de la gran camada de generadores de música underground y que identifico a una gran parte de la población de la época. Hoy pierden a uno de los cimientos más fuertes y fundadores de esta agrupación, hoy le dicen adiós al maestro de ceremonias de “El Circo” el disco más icónico de la banda y del cuál se desprenden grandes pautas para el Rock Mexicano.

Y es que nos es difícil imaginar una frase como “Eh pa’ fuiste pachuco, también te regañaban” sin esas notas tan características del saxofón, acompañado de un sampleo de nuestro inolvidable Tin Tan, haciendo un match perfecto. Pero, probablemente la cumbre llega en el quinto track de este material…

El ritmo intermitente de una limpia percusión de clavas, a media luz (como bien cita) y antes de que las líricas inicien y den paso a toda la historia que nos remontan a una fiel descripción de cómo se sostenía la vida nocturna en los años 40’; ahí estaba, siempre exquisito, siempre ilustre, siempre fuerte: Eulalio, siempre ataviado en sombrero de copa, rodeado de un largo y lacio cabello;  tocando aquel instrumento que dominaba tan perfectamente y que convertía en magia con cada ejecución, tocando aquel instrumento del cual tomo su nombre arriba del escenario “Sax”. En 1991 nacía un himno para la generación que se volcaba con la recién llegada ola Rock en tu Idioma: “Kumbala”.

No sé qué edad tenía, pero estoy segura de que aún no pasaba a 5to de primaria.

Un día llegué a casa y mi mamá escuchaba está canción, ella estaba cantando está parte: “esto es la noche y de la noche son las cosas del amor“. Cuando termino la frase llegó el solo más alucinante que había escuchado a tan corta edad…

Un instrumento que no conocía y que me pareció increíble porque hizo que mi mamá comenzará a bailar a la par del resto de la melodía. Me hizo tener un sentido de corporalidad inmediata y con la madurez entendí que el cometido de ese artista estaba cumplido.

Hoy ese saxofón está solo, nadie lo tocará más, nadie como él, nadie como Sax. Porque, independiente del gran espacio que existe, músicos como ellos perduran y trascienden por generaciones enteras…porque ese, es el verdadero trabajo del artista, ¡trascender!

¡Gracias Sax! Por hacerme conocer tan exquisito sonido y por hacer que alguien tan pequeña se interesará en “la música para grandes“. ¡Buen Viaje!

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